Conectar los puntos de una manera que los tengamos presentes para nuestra práctica docente estos puntos esenciales para el bachillerato de la UNAM, estos son los temas de: la adolescencia, IA, neurociencia y Modelo Educativo del CCH, considero que podemos proponer como la neuroetapa del adolescente del CCH, su resistencia o dificultad histórica con la lectura y la escritura (un reto constante en los Talleres de Lectura y Redacción), además otra variable difícil de evadir con la llegada y creciente desarrollo que representa la Inteligencia Artificial, sus desventajas y ventajas.
Por un lado, la IA ofrece un "aprendizaje aumentado" que puede potenciar la curiosidad; por el otro, corremos el riesgo de crear una dependencia digital que atrofie el pensamiento crítico, convirtiendo el "atrapar" el conocimiento en un simple copy-paste automatizado donde el cerebro del alumno no hace ningún esfuerzo metacognitivo.
¿Cuál es la función del Modelo Educativo del CCH ante este panorama? Considero puede ser todo lo contrario a la alienación digital, precisamente por la intervención del docente. Debemos de partir, como lo hemos visto, en todo tiempo del curso, un análisis y reflexión de cómo el Modelo del CCH, hoy más que nunca, es el antídoto perfecto contra la dependencia digital si lo activamos desde la neurodidáctica y la Enseñanza para la Comprensión (EpC):
- La Esencia del CCH en tiempos de la IA: El Modelo Educativo del CCH nació con tres principios que parecen diseñados de forma profética para la era de la IA: Aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a ser y con el la actualización aprender a convivir, pero considero que debemos partir como base fundamental de aprender a pensar, así transcender de la parte cognitiva a lo social y lo que conlleva en el camino. Si la IA le da al alumno un texto ya redactado o un resumen de un libro, la función del CCH no es prohibir la herramienta, sino cambiar la pregunta y el diseño de la clase, que vean que aún la IA tiene problemas y equivocaciones, donde los alumnos podrán evidenciar estas situaciones.
- El alumno ya no es un "recipiente": Si una clase de Taller de Lectura se reduce a pedir un resumen, la IA lo hará en tres segundos y el alumno apagará el cerebro. Pero el modelo del CCH exige que el estudiante sea el sujeto de su propio aprendizaje. La intervención del docente consiste en desplazar el foco del producto final (el texto terminado) hacia el proceso de construcción (cómo pensó, cómo eligió sus fuentes y cómo reestructuró sus ideas) y marcar los "errores" es evidente que posee el conocimiento, hace uso de su conocimiento para marcarlo.
- En tanto, el profesor no es el que transmite la información; es el estratega que diseña el andamiaje. Tu función es hacer que el alumno se confronte con la máquina. Si queremos generar una comprensión auténtica en la lectura y escritura, debemos llevar los contenidos a contextos reales y comunitarios.
La IA puede redactar y resumir, pero no puede comprender, no tiene conciencia, no se emociona, ni puede realizar transferencia de conocimiento con sentido humano.
La función actual del Modelo Educativo del CCH, operado por tu intervención en el aula, es demostrarle al adolescente que la IA es solo una prótesis cognitiva, pero que el músculo que decide el rumbo, el que analiza, reflexiona, critica y propone, el que se indigna, el que se emociona con las palabras y el que tiene el poder de transformar su entorno es su propio cerebro.