De los neuromitos a la práctica: reflexión sobre el aprendizaje en el aula.

De los neuromitos a la práctica: reflexión sobre el aprendizaje en el aula.

por Sandra Soledad Pérez Avila -
Número de respuestas: 1

Hola,  no encontré el foro para enviar mis respuestas al cuestionario de inicio de la sesión 2, por esto, lo comparto en este espacio. 

Sesión 2.  Cuestionario:

De los neuromitos a la práctica: reflexión sobre el aprendizaje en el aula.

1.     ¿Qué creencias sobre cómo aprende el cerebro he reproducido sin cuestionar?

Creer que un alumno sólo es visual o auditivo, limita el proceso de enseñanza y aprendizaje. La neurociencia demuestra que el cerebro es multisensorial y que el aprendizaje es más rico cuando se integran varios canales, no cuando se dividen.

La creencia de que solo usamos una pequeña fracción de nuestra capacidad cerebral, la cual es una idea falsa, ya que las técnicas de neuroimagen muestran que usamos el cerebro en su totalidad, aunque en diferentes momentos y tareas.

 

2.     ¿Cómo puedo integrar principios neurodidácticos sin convertirlos en “neuromitos”?

En lugar de etiquetar al alumno creyendo que "no es bueno para la biología", debemos fomentar la mentalidad de crecimiento, explicando que el esfuerzo y la práctica cambian físicamente las conexiones neuronales y favorecen el aprendizaje.

También es necesario despertar la atención y la motivación para lo cual debemos activar el ciclo de la dopamina. Iniciar una clase con una pregunta provocadora o un fenómeno inesperado activa el sistema de recompensa y prepara al cerebro para el aprendizaje. Asimismo, debemos implementar estrategias que activen diversas áreas del cerebro de forma simultánea (visual, auditiva, táctil), para crear conexiones neuronales más sólidas y duraderas.

 

3.     ¿Qué emociones experimentan mis estudiantes en mi clase y cómo influyen en su comprensión?

Al iniciar un tema o una secuencia didáctica empleamos una pregunta detonadora o un problema con la finalidad de despertar el interés y motivación por lo que se va a aprender, esto con la finalidad de que no sientan ajeno a su realidad el contenido, sino que, por el contrario, consideren que es relevante, esto permitirá que el hipocampo (memoria) y la amígdala (emoción) trabajen juntos para consolidar el aprendizaje. La mayoría de las actividades se realizan en equipo, es sabido que el aprendizaje es un proceso social, por lo que el sentirse parte de un equipo en un proyecto reduce los niveles de cortisol (estrés) y facilita la colaboración.

 

4.     ¿Cómo puedo diseñar experiencias de aprendizaje que respeten los tiempos cognitivos y emocionales de mis estudiantes?

Es importante considerar distintos aspectos, por ejemplo, respetar los ritmos de atención, se ha reportado que el cerebro adolescente tiene picos de atención de entre 15 y 20 minutos, por lo que debemos diseñar nuestras clases en bloques, que incluyan una explicación breve, una actividad que permita interactuar a los alumnos con sus compañeros de equipo en la cual analicen información y se fomente el aprendizaje autónomo y un cierre de consolidación.

También es necesario crear espacios de metacognición: Diseñar actividades donde el alumno pueda observar y cuestionar sus propios pensamientos y procesos.

En respuesta a Sandra Soledad Pérez Avila

Re: De los neuromitos a la práctica: reflexión sobre el aprendizaje en el aula.

por Raymundo Huitrón Torres -
Sandy
De acuerdo con los neuromitos. El cerebro es fascinante por lo que sí hace (rediseñarse físicamente con cada experiencia y emoción), no por los mitos que le inventamos. Desterrar los neuromitos nos permite conectar la ciencia real con la empatía pedagógica para generar una comprensión auténtica en los estudiantes.