Neurociencia y neurodidáctica en el bachillerato
El video es muy interesante, se presentan conceptos fundamentales sobre la mente, describiendo al cerebro no sólo como un órgano más, sino como nuestra identidad misma. Se menciona que el cerebro no es una herramienta dirigida por un director interno, cada recuerdo, decisión y emoción es actividad cerebral. Esta estructura funciona mediante redes dinámicas que compiten, cooperan e integran información constantemente, sin un director. Otro dato importante es que, aunque solo representa el 2% del peso corporal, consume el 20% de la energía total, lo que destaca su función importante para la supervivencia y la predicción.
También es relevante mencionar la organización del cerebro, la cual está dada en capas que interactúan entre sí, desde las más antiguas a las más recientes. Cada uno de sus componentes realiza funciones específicas e importantes, por ejemplo, el tronco encefálico encargado de regular funciones vitales inconscientes como la respiración y el ritmo cardíaco, el sistema límbico encargado de las emociones y la memoria (amígdala e hipocampo), la corteza cerebral, encargada del pensamiento abstracto, lenguaje y planificación. Asimismo, mencionan que la comunicación neuronal y conectividad, ocurre porque las neuronas se comunican mediante disparos eléctricos y señales químicas en los espacios sinápticos.
Conocer la anatomía y el funcionamiento cerebral cobra mayor relevancia en nuestro quehacer docente cuando utilizamos esta información para promover aprendizajes significativos. Para ello, nos auxiliamos de la neuroplasticidad y la neurodidáctica, disciplinas que han transformado por completo los procesos de enseñanza.
Nos permiten entender que el cerebro no es un disco duro estático que sólo acumula datos, sino es un órgano que posee gran plasticidad que se rediseña físicamente con cada nueva experiencia y emoción. Aprender es modificar conexiones físicas y lo que detonará el aprendizaje es la emoción, como se menciona en el video toda la información sensorial pasa primero por la amígdala, las experiencias que nos sorprenden o producen una fuerte carga emocional, activan la retención a largo plazo, ya que el cerebro prioriza, lo que considera clave para sobrevivir. Por esto, despertar curiosidad, dar relevancia al tema y ofrecer un entorno emocionalmente seguro garantiza el desarrollo de aprendizajes significativos en nuestros estudiantes.
Por último, la neurodidáctica propone que el aprendizaje debe ser multisensorial, debemos estimular varios sentidos a la vez, vista, oído y tacto, provocando que se activen varias zonas del cerebro simultáneamente para favorecer la construcción de conexiones firmes. Debemos tener claro que el aprendizaje real no sólo es memorizar información, sino una transformación arquitectónica de nuestra mente impulsada por atención, emoción y práctica estructurada.