La correcta gestión de productos químicos es fundamental para prevenir accidentes industriales, proteger la integridad física de los trabajadores y minimizar el impacto ambiental resultante de la generación de residuos derivados de procesos como la galvanoplastia, mantenimiento automotriz y manejo de sustancias químicas.
De acuerdo con la NOM-052-SEMARNAT-2005 y al Sistema Globalmente Armonizado (SGA) la clasificación e identificación de peligrosidad se divide en dos enfoques complementarios.
· Identificación por CRETIB (nacional): Se evalúan las características de los residuos para determinar si son corrosivos, reactivos, explosivos, tóxicos, inflamables o biológico-Infecciosos.
· Clasificación SGA (internacional): Se asignan categorías según peligros físicos (explosivos, gases a presión), peligros para la salud (toxicidad aguda, carcinogenicidad) y peligros para el medio ambiente (toxicidad acuática).
Con estos criterios de clasificación la SGA establece un proceso de etiquetado el cual en toda etiqueta debe ser claro y contener:
1. 1. Pictogramas de peligro
2. 2. Palabras de advertencia
3. 3. Indicaciones de peligro
4. 4. Datos del residuo
Para garantizar un almacenamiento seguro de dichos residuos, las instalaciones deben cumplir con un estricto control de fluidos mediante el uso de pisos con pendientes y fosas de retención capaces de contener al menos la quinta parte del volumen total almacenado. Asimismo, es indispensable contar con una infraestructura de seguridad. Los recipientes deben permanecer cerrados en todo momento y las estibas no deben superar la altura de tres tambores en posición vertical, todo esto respetando el periodo de vigencia que establece un tiempo de almacenamiento máximo de 6 meses.