Depósito y acumulación
El depósito tiene lugar cuando el medio de transporte del sedimento pierde su capacidad de acarrearlo. La disminución de la velocidad del flujo o agente de transporte es un factor principal para esta pérdida de capacidad de acarreo. Este decremento en la velocidad puede originarse por diversas causas, por ejemplo, disminución de la pendiente del terreno, cercanía con el nivel base de erosión, cambio de un flujo confinado a abierto o incremento en la cantidad de sedimento acarreado en el flujo o medio que lo transporta. En el lugar donde estas condiciones prevalecen se deposita el sedimento, ya sea temporal o por largo tiempo, acumulándose los sedimentos unos sobre otros o unos al lado de otros. Los lugares donde esto ocurre se conocen como ambientes de depósito.
Hay ambientes continentales
y marinos. En los continentales el sedimento se acumula en menores
espesores, en determinados sitios favorables y, tienden a ser erosionados nuevamente, reiniciando el ciclo sedimentario. En cambio, en los ambientes
marinos suelen acumularse grandes espesores de sedimentos en mayores áreas y permanecer enterrados por tiempos más prolongados.
AMBIENTES CONTINENTALES
Ambientes fluviales.
Este ambiente es el que se encuentra más ampliamente
distribuido, no obstante, es que también es el que suele ser erosionado con más
frecuencia. Las partes en que suele acumularse mayores sedimentos es en los
abanicos aluviales, al pie de las montañas y en las llanuras aluviales. Los
canales de los arroyos y la curva externa de los mismos son donde ocurre la
erosión y transporte y, en las barras, zonas de desbordamiento y planicies de
inundación, es donde se acumula el sedimento.
Los abanicos aluviales van desde conos de deyección
donde se depositan materiales de caída libre y flujos de detritos a sistemas más
desarrollados con canales trenzados y barras. Los depósitos tienden a ser caóticos,
con fragmentos de bordes angulosos, de grandes tamaños en una matriz de
diversos tamaños menores (mal seleccionados).
Las llanuras aluviales son grandes extensiones
formadas por el desbordamiento de los ríos que van por zonas de baja a muy baja
pendiente en canales trenzados a meándricos (grandes curvaturas). En las zonas
cercanas a los canales se depositan los sedimentos tamaño arena a grava en
barras de diversas geometrías en tanto que en las planicies se depositan los
materiales finos llamados aluvión.

Ambientes fluviales y sus sitios de depósito de sedimentos
Ambientes lacustres.
Estos ambientes son muy variables según su
hidrografía, su tipo clima, además de sus distintos orígenes. Puede haber lagos
de cuencas abiertas ó endorreicas; de origen periglaciar, subglaciar, tectónico,
por represamiento artificial (presas), por represamiento natural (obstruccionados
por vulcanismo o flujos de gravedad), por disolución del subsuelo o karst, en
meandros o canales abandonados y los playa que son de clima seco.
Los
depósitos que dominan en los lagos son de material fino depositado por suspensión
y suelen incluir numerosos microrganismos que viven en ellos.
Ambientes palustres.
Es un ambiente un tanto similar al lacustre, solo que
con escaso aporte de detritos por arroyos y un más corto tirante de agua que
favorecen el desarrollo de una abundante vegetación, por lo que están
restringidos a ciertos climas. Muchos de ellos son aledaños a zonas fluviales ya
sea alimentados por agua dulce, o bien por agua salobre donde forman manglares.
El material acumulado en ellos es prácticamente material orgánico procedente
las plantas que ahí habitan y sedimentos finos.
Ambientes desérticos.
En estos ambientes no hay agua suficiente para desarrollar corrientes fluviales permanentes y casi no hay agua atmosférica, tienden a localizarse en zonas de baja presión atmosférica, atrás de las montañas y en algunas zonas litorales. En ellos dominan los depósitos acarreados por el viento que se depositan en dunas y rizaduras de arena de diversas geometrías con una típica estratificación cruzada. No obstante, la dominancia de los depósitos de origen eólico, también puede haber depósitos fluviales restringidos, particularmente los abanicos aluviales al pie de las elevaciones y en las planicies barras y llanuras de corrientes de avenida episódicas o tipo flash. Otros depósitos que suelen presentarse de forma localizada son los originados por los lagos playa, con limos arcillosos salinos, y capas de sales.

Formación de dunas y estratificación cruzada en ellas, y su relación con la dirección del transporte del viento.
Ambientes glaciares.
En estos ambientes se acumulan sedimentos arrastrados
por el glaciar, denominados tills, que contienen bloques de muy grandes tamaños,
inmersos en materiales más finos y, por el material más fino producto del
deshielo. Bloques y sustrato por el que corren presentan estrías de abrasión
glaciar.
Los tills se acumulan formando morrenas y drumlins (especie de
morrenas longitudinales moldeadas por flujo glaciar) y se convierten en las
rocas llamadas tillitas. Los productos de deshielo corren en túneles subglaciares
dejando sedimentos areno-gravosos que cuando se funde glaciar se conservan como
montículos (eskers) ocupando el lugar donde corrían los túneles. La mayor parte
de los productos del deshielo se desparraman en las planicies de lavado con
características similares a los sedimentos fluviales. Los sedimentos más finos llegan
a los lagos de deshielo periglaciar donde se acumulan en delgadas láminas arcillo-arenosas
alternantes entre gris oscuro a claro, llamadas varves o bien en charcas con
forma de ollas (ketlles) formadas por el peso de bloques de hielo separado
del glaciar. En los glaciares que desembocan al mar los sedimentos se acarrean en los icebergs desprendidos depositándose mar adentro conforme se funden o van cayendo por gravedad.

Depósitos y formas de relieve acumulativas de ambientes glaciares: A. Durante el glaciar activo B. Una vez retirado el glaciar. C. Formación de ketlles y kames, D, Formación de drumlins. E. Formación de eskers.
Los ambientes desérticos y glaciares se caracterizan por su baja precipitación pluvial y escasa agua atmosférica. Las corrientes fluviales en los glaciares son solo restringidas
al alcance del deshielo y, en el desierto presentes únicamente en una corta estación
del año. Es por ello por lo que en ambos casos el viento suele ser un importante
agente de erosión-remoción y transporte de partículas, hacia zonas fuera y periféricas a estos ambientes. Estas partículas tamaño limo a arena muy fina suelen ser depositadas y acumuladas en grandes espesores y constituir los depósitos de loess como los que se observan en las zonas al sur de los Grandes Lagos de Estados Unidos y al sur del desierto
de Gobi en China.
AMBIENTES MIXTOS Y MARINOS
Los ambientes mixtos son aquéllos formados en la zona
aledaña al litoral marino, tales como las desembocaduras de ríos, deltas,
estuarios, lagunas costeras y, planicies de marea o evaporíticas, dependiendo del clima. El tipo de
depósitos en ellos suele ser de arenas, limo y localmente gravas de pequeño
tamaño y organismos tanto de agua dulce, como salobre y marino, según el sitio
específico de depósito.
Los ambientes marinos incluyen la zona litoral que es aquélla en la cual el sedimento del fondo se erosiona y transporta por el oleaje, los sedimentos que se llegan a acumular en esta zona son principalmente arenas muy bien redondeadas y seleccionadas. En la zona alejada del litoral sin influjo del oleaje en el fondo marino, el material se transporta principalmente en suspensión. Cuando en estos ambientes marinos el aporte del continente por medio de los ríos es escaso, el principal depósito que se tiene son las calizas con distintas características. Al borde de la plataforma continental, lejos del aporte de terrígenos, son frecuentes, si el clima lo favorece, el desarrollo de bancos arrecifales.
En el talud se
forman, si las condiciones lo favorecen, deslizamiento de bloques, slumps, flujos
de detritos y corrientes de turbidez cuyos materiales se depositan al pie del
talud. En las zonas de cuenca abierta se depositan los llamados depósitos pelágicos,
tales como oozes calcáreos o silíceos, depósitos pelágicos, incluyendo polvo
depositado por el viento en la superficie marina y depósitos de material
arrastrado por corrientes geostróficas que se denomina contouritas.

Modelo que integra los distintos sitios de depósito en ambientes marinos.