Facies metamórficas
FACIES METAMÓRFICAS
Facies metamórficas
Los minerales metamórficos se forman bajo condiciones de presión y temperatura diferentes. Por ejemplo, la clorita se forma a temperaturas y presiones bajas mientras que el granate es indicativo de presiones y temperaturas altas. El conjunto mineralógico del protolito puede ser un índice para conocer la intensidad con que cada agente metamórfico produce cambios. En 1915, el geólogo finlandés Pennti Eskola propuso el concepto de facies metamórficas a partir de observar que en las rocas metamórficas estaban compuestas por el mismo conjunto de minerales. Una facies metamórfica es una asociación predecible de minerales que indican ciertas condiciones de presión-temperatura bajo un mismo espacio y tiempo. Por lo tanto, las rocas metamórficas con una misma composición química general habrán sido resultado de un metamorfismo específico de un determinado conjunto mineral en cualquier región del mundo.
La andalucita, la cianita y la silimanita son tres minerales polimorfos del grupo de los aluminosilicatos (Al2SiO5) que se forman en determinadas condiciones de presión y temperatura. Las fases minerales se presentan en un diagrama que muestra la relación entre la temperatura y la presión litostática del interior de la Tierra con un aproximado de 250 a 300 bares por cada kilómetro de profundidad. La andalucita es el polimorfo de menor presión, si aumenta la temperatura esta puede recristalizar en silimanita y si aumenta la presión se convierte en cianita. La asociación de estos polimorfos con respecto a la presión y la temperatura suelen usarse en diagramas de facies metamórficas.
Facies de zeolita. Esta facies metamórfica ocurre después de la diagénesis y son las de menor grado metamórfico. Están asociadas al metamorfismo burial y pueden tener remanentes de estructuras sedimentarias.
Facies de prehnita-pumpellyita. Este tipo de facies se desarrolla principalmente en rocas volcánicas ácidas como riolitas, dacitas, tobas, ignimbritas y en en algunas areniscas de matriz arcillosa. No son muy comunes en rocas volcánicas básicas como en los basaltos durante la formación de piso oceánico.
Facies de esquisto verde. Son facies muy comunes en ambientes de metamorfismo regional.
Facies de esquisto azul o esquisto de glaucofana. Esta facies ocurre en las zonas de subducción debajo de los márgenes de las placas convergentes. Los esquistos azules adquieren su coloración típica por la presencia de glaucofana.
Facies de anfibolita de almandino. Se relacionan con un metamorfismo regional y requieren presiones y temperaturas mayores a las facies de esquistos verdes. Pueden dividirse en cuatro subfacies:
Subfacies de estaurolita
Subfacies de distena
Subfacies de silimanita-muscovita
Subfacies de silimanita-ortoclasa
Facies de granulita. Las rocas metamórficas de la facies de granulita se asocian a rocas muy antiguas del basamento cristalino de la corteza continental. Pueden dividirse en dos subfacies:
Subfacies de granulita de hornblenda
Subfacies de granulita de piroxeno
Facies de eclogita. Es una facies de metamorfismo regional de alta presión por la subducción de basaltos y gabros a grandes profundidades. También se puede formar en las rocas que se encuentran en la parte basal de la colisión de dos placas continentales.
Facies hornfélica. Facies de moderada a alta temperatura y baja presión
Subfacies hornfélica de albita-epidota
Subfacies hornfélica de hornblenda
Subfacies hornfélica de piroxeno
Facies de sanidinita. Este tipo de facies es poco común porque requiere de grandes cantidades de calor en zonas muy superficiales de la corteza. Suelen ocurrir en rocas que entran en contacto con diques o sills en bajas profundidades. Se caracteriza por la presencia de sanidina (feldespato potásico).

Diagrama de facies metamórficas (Modificada de https://en.wikipedia.org/wiki/Metamorphic_facies#/media/File:Metamorphic_facies_blanc.svg)
Las facies metamórficas se encuentran asociadas a ciertos ambientes tectónicos. Las facies de esquistos azules y de eclogitas, que requieren altas presiones, ocurren en las zonas de subducción donde las rocas pueden ser transportadas por debajo de la corteza. Las facies de esquistos verdes, anfibolita y granulitas tienen lugar en las zonas de engrosamiento cortical por la colisión de placas continentales. Las facies hornfélicas y de sanidinita no son características de algún ambiente tectónico en particular, sino que ocurren en zonas superficiales de la corteza por el calor emitido por un cuerpo plutónico.
Subfacies de distena
Subfacies de silimanita-muscovita
Subfacies de silimanita-ortoclasa
Subfacies de granulita de piroxeno
Subfacies hornfélica de hornblenda
Subfacies hornfélica de piroxeno
